Menú ☰
✕ Salir del modo lectura

Cambio de Cuerdas

 

 

Cambio de Cuerdas – Más que un simple trámite

¿Qué tal, mis estimados colegas? Espero que ya tengan su kit de herramientas a la mano, porque hoy vamos a pasar de la teoría a la práctica. Yo soy Pablo García y hoy vamos a hablar de ese ritual que, aunque a veces nos da flojera, es lo que separa a una guitarra que "suena" de una que "canta".

Cambiar las cuerdas no es solo quitar alambres viejos y poner nuevos; es el momento perfecto para darle un chequeo general a nuestra compañera. A nuestra edad, ya sabemos que las prisas no dejan nada bueno, así que sírvanse un buen café (o lo que gusten) y vamos a darle.

  1. La Despedida: Quitando lo viejo con clase

Muchos cometen el error de cortar las cuerdas a la brava con las pinzas mientras tienen toda la tensión. ¡Cuidado ahí! No queremos que el puente sufra un tirón innecesario.

  1. El truco del "Maestro" (No lo olviden)

Antes de sacar las cuerdas nuevas de su sobre, acuérdense de nuestro mejor aliado: el lápiz. Tomen la punta y rallen un poco de grafito en las ranuras de la cejuela. Esto es como ponerle aceite a una bisagra vieja; hará que las cuerdas resbalen suavemente y no se queden "atoradas" al afinar. Es la diferencia entre una guitarra que se desafina a los tres acordes y una que aguanta todo el concierto.

  1. La Instalación: Orden y Concierto

A mí me gusta empezar de la sexta a la primera, pero cada quien tiene su librito. Lo importante aquí es el embobinado:

  1. El Estiramiento (El Yoga de la Guitarra)

Aquí es donde muchos fallan. Ponen las cuerdas, afinan y ¡pum!, a los dos minutos ya están bajas de nuevo.

  1. El toque final

Corten los sobrantes al ras con sus pinzas. Por favor, no dejen esas "antenas" largas en el clavijero; además de que se ve muy descuidado (a no ser que seas Tom Morello), son peligrosas para los ojos y para las fundas de las guitarras.

FINAL

"Listo mi gente. Ahora sí, su guitarra brilla, huele a limpio y esas cuerdas nuevas tienen un brillo que hasta dan ganas de tocarse un disco completo de los Eagles o de Santana. Tómense un momento para disfrutar el tacto de las cuerdas nuevas; es una sensación que no tiene precio.

En el próximo artículo vamos a entrar en terrenos un poco más 'técnicos', pero igual de sencillos: Cómo ajustar la acción (la altura de las cuerdas) para que no sientan que están pisando cables de alta tensión.

¡Les mando un gran saludo, sigan haciendo ruido y cuiden a sus muchachas!"

 

Salir de la versión móvil