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Consejos para el mantenimiento de la guitarra

Consejos para el mantenimiento de la guitarra

 Pablo García

"Qué tal, estimados colegas de las seis cuerdas. Es un gusto saludarlos. Mi nombre es Pablo García, guitarrista, hidrocálido de corazón y alguien que, como muchos de ustedes, ya carga con algunas décadas de experiencias (y uno que otro dolor de espalda) en este apasionante mundo de la música.

Desde aquí, en mi querido Aguascalientes, he decidido emprender esta serie de artículos porque creo firmemente que a nuestra edad ya no estamos para andar batallando con instrumentos que no responden. La idea es compartirles un poco de lo que he aprendido, con la seriedad que el mantenimiento de una buena guitarra merece, pero sin que esto parezca un manual de instrucciones de un mueble de IKEA. Vamos a darle a nuestras guitarras el trato de 'señoras' que se merecen, pero con la buena vibra de siempre."


Artículo 1: El Arsenal del Guitarrista – Herramientas del "Manitas"

Bienvenidos a este primer encuentro. Miren, seamos honestos: a nuestra edad uno ya aprecia la eficiencia. Ya pasaron esos años donde intentábamos cambiar una cuerda con unas tijeras de cocina o limpiábamos el cuerpo de la guitarra con la misma playera que traíamos puesta. Hoy vamos a hablar de cómo armar un Kit de Mantenimiento que nos haga ver como profesionales y no como alguien que está intentando arreglar una fuga de agua a las tres de la mañana.

Aquí les presento los elementos esenciales que todo guitarrista de respeto debe tener en su "estación de trabajo":

1. El Área de Operaciones

Antes de cualquier movimiento, necesitamos orden.

2. Higiene y Cosmética (El cuidado de la madera)

Una guitarra limpia no solo se ve bien, suena mejor.

3. Herramientas de Mecánica y Medición

Aquí es donde se separa a los aficionados de los que saben lo que hacen:

4. El "Consejo de Oro" de Pablo

Bueno, colegas, ahí lo tienen. Ya no hay pretexto para tener esa guitarra descuidada o para andar improvisando con herramientas que no son. Vayan armando su arsenal, busquen una cajita que tengan por ahí arrumbada y denle su lugar a cada cosa; créanme que su espalda y sus manos se los van a agradecer.

Recuerden que una guitarra bien mantenida no solo suena mejor, sino que hasta se siente más ligera y dan más ganas de tocarla. Al final del día, nosotros pasamos, pero las buenas liras se quedan, así que vamos a darles el trato que se merecen.

En la próxima entrega nos meteremos de lleno a la acción: el cambio de cuerdas, donde les enseñaré que no es solo quitar y poner, sino todo un ritual de purificación para que su instrumento rinda al cien.

¡Un abrazo fuerte para todos, sigan practicando y nos leemos pronto

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